Imago Silenti Vicente Pascual . ohome | escritos | currículum | contacto | bibliografía | pinturas | english


........

Textos de Margarita de Lucas y de Vicente Pascual para el catálogo de la exposición Imago Silenti de Pascual en la Galería Edurne, Madrid. Septiembre-Octubre 2007.

Galaxia Interior de Vicente Pascual

El contacto personal y profesional con Vicente Pascual se remonta al año 1977 cuando él y su hermano Angel trabajaban juntos bajo el singular enunciado de “Hermandad Pictórica Aragonesa”. Quiero destacar que aquella primera exposición en Edurne traía una novedad para la época, no la llamábamos así entonces, pero era una “instalación”. Un espacio cerrado que obligaba al espectador curioso a mirar como por el ojo de una cerradura si quería ver que ocurría dentro del misterioso recinto. Un efecto de “trompe-l’œil” devolvía al ojo la visión entre columnas de un pasillo-escalera sin fin.

En 1979 la galería Edurne se trasladó a Pedraza –Segovia- al espacio diseñado por Paco Muñoz en la Plaza Mayor. Aquel marco sobrio, elegante y rural potenció de forma natural el significado espiritual de la pintura de la Hermandad en su segunda exposición con nosotros. La creación conjunta de los hermanos duró hasta 1989 (Edurne de Plata). A partir de ese año cada uno construyó su quehacer por separado.

Mirando el tiempo transcurrido veo la evolución de Vicente Pascual como un viaje iniciático de éste, siempre acompañado de Ana, como buscador-buceador de sí mismo. Culto, estudioso, detallista, reflexivo, ha necesitado hacer su propia experiencia viviendo en lugares distintos –de Pirineos a Mallorca pasando por Almagro, de allí a Indiana y Washington DC, en Estados Unidos, de vuelta a Tarazona y Zaragoza, sin contar los muchos viajes que le han ayudado en su afán de conocimiento por aprender de las culturas más diversas y también de la naturaleza y sus variantes geométricas.
En 1995 exponemos “Nómadas”, los últimos trabajos de Indiana con dicción geométrica y acento étnico.
Desde entonces ha ido depurando su pintura construyendo con paciencia de monje y precisión científica su universo, conceptual y sensible.

Formas comunes a todas las culturas, arquetipos, fundamentan esta pintura elaborada con esmero para dar respuesta a su necesidad interior. El color, rico en matices, atrapa como el ámbar milenario la memoria del tiempo y la evolución de la vida. Con ese esfuerzo y talento poético Vicente Pascual elabora un lenguaje de signos, un silencio luminoso y profundo por si al contemplarlo, nos sirve de guía para ver un poco más claro al mirar nuestro propio interior.

Margarita de Lucas, Agosto 2007


Imago Silenti

Hay muchos artistas, muchos modos de entender el sentido del arte y muchos de llevarlo a la práctica. Yo lo entiendo como lo entiendo.

Cito frecuentemente la paradoja de Epiménides, el cretense, ya que me parece expresa admirablemente los límites del artista, y la suelo unir a un fragmento de Heráclito que establece la grandeza que el hombre puede alcanzar, pues decir verdad no es poca cosa. Asi pues, dicen que dijo el cretense que los de Creta mienten siempre. Creo que el madrileño podría decir lo mismo de los de Madrid, el pintor de los pintores y el individuo de los individuos como tales individuos; pero sólo tendrían sentido su afirmaciónes en la medida en que no hablaran desde los límites de aquellas caracterizaciones accidentales. Y es que sólo el que habla recordando, decía Heráclito, dice verdad; que el que habla por sí mismo miente. Y a mí me parece que así es, aunque ya sé que somos pocos los ingénuos que aún creemos en esos modelos —que se situarían en el mundo imaginal— de lo que las criaturas, las cosas y los actos de aquí abajo serían sólo vaga imitación.

Es en ese recuerdo de los arquetipos donde reside la posibilidad de participar en ese silencio en el que pienso. Un silencio que tanto allí, en el centro, como aquí, en este mundo periférico de las formas sensibles, está muy lejos de afonía. Un silencio que allí no es carencia sino plenitud y que aquí es adecuación y belleza inteligible.
La inercia vigorosamente controlada, el alma endormecida y el intelecto gozosamente objetivo. El silencio que no deja huellas, de los antiguos taoístas; o el intelecto pacificado de todo movimiento, como decían los hesicastas.
Quizás parezca ambicioso el título que he dado a esta exposición: "Imago Silenti", Imagen del Silencio. Pero, en realidad, sólo indica ese empeño en actualizar y retener existencialmente, mediante colores mínimos y formas simples, lo intuído más allá de toda forma. El deseo de vivir ya aquí en Utopia (1), ese lugar fuera de todo lugar que todo lugar terreno imita toscamente. Esa noche misteriosa que el día con sus luces me oculta.

1 Del griego Outopia: Ningún lugar

Vicente Pascual, Utebo, 2007



home | escritos | currículum | contacto | bibliografía | pinturas | english



Galería Edurne, Madrid. www.galeriaedurne.com © para las imágenes: Vicente Pascual Vegap