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CRÍTICA
HERALDO DE ARAGON / Cultura, 14 de Diciembre de 2000
Hablamos,
en muchas ocasiones, de los niveles diversos para el análisis de
una pieza artística. Personalmente me gusta referirme al equilibrio
entre estratos y cometidos, entre valores y lecturas. Y debo considerar
la presente exposición de nuestro Vicente Pascual (Zaragoza, 1955)
como ejemplo de síntesis estable al respecto. Tampoco sorprende,
si uno conoce la medida trayectoria y los pasos serenos del.autor, que
ofrezca ahora.unos planteamientos rigurosos que.sugieren sentidos multiples,
casi suspensivos, situados en el contexto fértil de los universos
culturales abiertos y, por supuesto, en los lazos espacio-temporales que
configuran los mecanismos del ser. A este respecto recuerdo las ideas
de Gadamer (nueva hermenéutica), que postula sobre la estructura
circular de la comprensión. Estos Círculos/Ciclos
advierten de forma simultánea aspectos que se encubren y se descubren.
Al observarlos combinamos nuestros esbozos de realidad y la
comprensión previa que ya poseemos. Aquí entrará
el diálogo con el pasado, el nexo con otros pueblos y tradiciones
sumado a las propias inquietudes para así aproximarnos a la cosa
misma. Por tanto, siempre conviene volver hasta la obra: el progreso
de contrarios, incluso en los estadios íntimos del trabajo; las
oposiciones alternativas; esos tonos secos, terrosos y sutiles; las luces
interiores multiestables, es decir, que se proyectan y te
proyectan hacia el núcleo que se esconde tras la superficie, y,
desde luego, el contenido desplazado que parte de las formas y del timbre
fluido que unifica el conjunto. En principio la geometría en el
arte puede precisar significados simbólicos que son únicos,
específicos e irreductibles; pero también cabe considerarlos
como modos por los que se define un individuo y sus distintas dimensiones.
Que posteriormente abstrae y generaliza. Muchas son las reflexiones que nos permiten advertir cierto grado.de sosiego dinámico, valga la contradicción aparente, en estas notas pictóricas. Una visita atenta descubrirá el modo en que te capturan visualmente, despacio y casi en silencio, para desvelar alguno de sus referidos ciclos profundos inscritos en el espíritu que los anima.
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